No. No todas las mostazas son iguales. Y no, Dijon no es el único sitio donde saben hacer buena mostaza. De hecho, esta Mostaza de Meaux de Pommery seguramente es una de las mejores que habrás probado nunca. Conocida y reconocida en el mundo entero no solo por su sabor, sino también por su única y llamativa presentación: en tarro de gres con tapón de corcho lacrado rojo.

En 1632, la mostaza de Meaux consiguió el privilegio de formar parte de la mesa real y Brillat-Savarin, autor del primer tratado de gastronomía (Fisiología del Gusto, 1825) y conocido como el Padre de la cocina francesa, declaró que esta era la verdadera mostaza para gourmets, sentenciando:

Si no es de Meaux, no es mostaza.

 

Meaux es un pueblo de la región de Brie, en el Norte de Francia, a una hora escasa de París, que acumula siglos de historia en la fabricación de mostaza. También es muy conocido por el queso “Brie de Meaux” conocido como el “Rey de los Quesos” o “Queso de los Reyes”.

Es una mostaza “a la antigua”, rústica de grano entero y aromatizada con un fino vinagre producido también por Pommery. Si has probado la mostaza de Dijon y la encuentras demasiado fuerte, la Mostaza de Meaux de Pommery es más fina y suave, de excelente sabor y que usarás en casi cualquier plato: carnes, pescados, asados, bocadillos,… no encontrarás razones para no usarla!

Además, si no la consideras una de las mejores, lo que no se le puede negar es que es la que tiene mejor presentación.

Puedes encontrarla en Moutarde de Meaux a partir de 5’96€ (tarro de 500g).